La técnica de escaneado

La palabra japonesa byo significa “enfermo” y la palabra sen, línea.

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Pliega tus manos en la posición Gassho delante de tu corazón. Reza para que la energía fluya a través de ti y llegue a aquella parte del cuerpo que debe ser tratada. Si tus manos se sienten atraídas inmediatamente hacia una determinada parte del cuerpo, obedéceles. Si este no es el caso, coloca tu mano dominante sobre el chakra de la coronilla del paciente y sintoniza con él. Si esto tampoco funciona, escanea la parte frontal y dorsal del cuerpo con lentos movimientos descendientes.

Posiblemente sientas un cosquilleo en tus manos. También puede ser la sensación de calor, magnetismo o presión -o simplemente el saber profundamente que has encontrado el lugar correcto. Quizás “veas” la parte correcta del cuerpo -o la “escuches”. No te preocupes si esto suena un poco loco: para una persona con tendencia hacia lo auditivo es normal “escuchar voces”, así como también lo es para una persona más visual tener “leves alucinaciones”. Sé simplemente lo más consciente posible mientras realizas esto.

Cuando toques la parte del cuerpo que te parece ser la correcta, posiblemente experimentes una sensación desagradable en una o en ambas manos. Esta sensación puede subir hasta el brazo y a veces incluso hasta los hombros. No saques ahora las manos del cuerpo para evitar esta sensación desagradable, sino tolérala. Espera hasta que esta sensación baje nuevamente por tu brazo y abandone tu cuerpo a través de tus manos. Luego déjate llevar a la siguiente posición.

Según la señora Koyama, esta sensación que se denomina Hibiki se produce porque la energía positiva de Reiki ingresa en una parte del cuerpo que tiene carga negativa. Si sigues enviando Reiki, esta sensación desagradable se irá en un determinado momento hacia las puntas de tus dedos y abandonará tu cuerpo a través de éstas.

Si no es posible (o aconsejable) tocar la parte enferma del cuerpo directamente con una o con ambas manos, puedes colocarlas por encima de esta parte del cuerpo. En uno de mis seminarios alguien me contó que él y su colegas habrían descubierto que con algo de ejercicio era posible sentir el Byosen propio del paciente HIV-positivo en la parte superior izquierda del tórax por debajo de la clavícula. Todavía no he tenido experiencias propias en el tratamiento de pacientes HIV-positivos, pero este descubrimiento quizás sea de utilidad para alguno de vosotros.

El Espíritu de Reiki, ediciones Uriel.

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